LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
DECLARA
Su rechazo a la persecución y a las sanciones impuestas a los dirigentes sindicales y trabajadores del Hospital de Pediatría Garrahan como intento de castigo por reclamar una recomposición salarial justa. A la vez, expresa su compromiso con el libre ejercicio de los derechos laborales, sin represalias ni censura, incompatibles con una sociedad verdaderamente democrática.
FUNDAMENTOS
La movilización de los trabajadores y trabajadoras del Hospital de Pediatría Garrahan ha puesto en boca de todo el país una importante lucha sindical, en un contexto donde se profundizan las reformas económicas impulsadas por el gobierno de Javier Milei contra las condiciones de vida de los trabajadores. Pero también puso en debate la defensa contra el desguace de uno de los principales hospitales pediátricos de Latinoamérica y el más importante de nuestro país. En el fondo, lo que está en discusión es el sostenimiento o no por parte del Estado nacional del acceso a los servicios de salud de alta complejidad y con un trato de excelencia para todos los sectores sociales, más allá de su poder adquisitivo. Finalmente de lo que se trata es si se sostiene o no el derecho a la salud pública como se ha consagrado en las leyes y la constitución nacional y provinciales, en buena parte gracias al reclamo y movilización de los trabajadores y sectores populares.
Las reformas laborales y sanitarias propuestas por el gobierno nacional amenazan con precarizar aún más las condiciones laborales de la clase trabajadora y su derecho al acceso a la salud. Pero se encontraron con la valentía de los trabajadores del Garrahan, quienes apelando a un fuerte respaldo social recientemente lograron un aumento salarial del 61% al básico. Ese triunfo no solo beneficia a su sector, sino que también representa una referencia para todos los trabajadores en estos momentos de crisis.
Es alarmante que la respuesta a esta legítima lucha sean tácticas de intimidación y persecución a través de sumarios y sanciones infundadas. Este ataque, no solo busca debilitar la organización de los trabajadores del Garrahan, sino también sentar un precedente para silenciar a cualquier voz disidente que se levante contra las políticas de ajuste. La persecución de aquellos que defienden sus derechos es una clara violación de la libertad de asociación consagrada en la Constitución Nacional y un intento de restar fuerza a un movimiento que se niega a aceptar condiciones laborales indignas.
Es necesario que todos los sectores democráticos alcemos nuestra voz en contra de estas prácticas revanchistas y reafirmar nuestro compromiso con la defensa de los derechos de la clase trabajadora y su derecho a defenderse de quienes buscan despojarnos de todos nuestros derechos. Por todo lo expuesto, solicito a los legisladores de todos los bloques que aprueben este proyecto de declaración, en defensa de los trabajadores y trabajadoras del Garrahan

